Ladislava Hudzovičová Foto: SITA/Marián Peiger
Se está reduciendo poco a poco la economía gris en Eslovaquia
18. 02. 2015 11:37 | Tema del día
Durante 2013 Eslovaquia perdió en la llamada economía gris más de 11.000 millones de euros, cifra equivalente al 15% del PIB del país. Comparando este monto de dinero con los de aňos anteriores podemos constatar que la economía gris en nuestro país aunque lentamente está descendiendo. Así se desprende de un estudio realizado en 2014 por el profesor Friedrich Schneider de la Universidad Johannes Kepler de la ciudad austríaca de Linz. Comparando Eslovaquia con los países vecinos, por ejemplo, en Austria han llegado a reducir este fenómeno a un 8% del PIB, pero la República Checa supera el valor de Eslovaquia, alcanzando un 15,5% del PIB. La economía gris aún cuando no existe una definición exacta de ella, consiste en actividades legales cuyos participantes evaden el pago de impuestos o incumplen las regulaciones del país en materia tributaria. Esta economía paralela oculta a menudo significa algo más grande, que incluye actividades ilegales como son la prostitución o el tráfico de drogas. Marcel Gajdoš, gerente regional de la compaňía Visa Europe, iniciadora del mencionado proyecto, definió la economía gris como "economía del dinero líquido, que permite efectuar transacciones anónimas sin dejar huellas". Uno de los modos de reducirla, según Gajdoš, podría ser aumentando el número de transacciones electrónicas y extendiendo el pago con tarjetas en los sectores de venta al por menor como, por ejemplo, en el de producción artesanal. Justamente esta es la que genera en nuestro país el mayor componente de economía gris. De hecho, el profesor Schneider confirma que "en los países donde es má habitual el pago electrónico, la economía gris es menor". En Inglaterra, por ejemplo, la economía gris representa un 10% del PIB, mientras que en Turquía un 27%. Los resultados del estudio indican que hasta dos terceras partes de la economía gris en Europa se apoya en el trabajo ilegal que con mayor frecuencia está presente en el sector de las construcciones. El otro tercio restante la forman los pagos en efectivo sin emitir un resguardo.