Según los resultados del sondeo antes mencionado, realizado en cooperación con el Instituto de Sociología de la Academia Eslovaca de Ciencias, Hungría ha dejado de representar una seria amenaza para nuestros ciudadanos. La agencia de investigación de opinión pública FOCUS preguntó a 1156 de nuestros compatriotas a qué país consideraban como la mayor amenaza para nuestro país. El 24% de todos los encuestados considera que Rusia sería la mayor amenaza para Eslovaquia. En segundo y tercer lugar se han ubicado, Ucrania y Afganistán, respectivamente. El sociólogo de la Academia Eslovaca de Ciencias Miloslav Bahna señala como uno de los puntos más interesantes del sondeo el hecho de que la actual opinión del público eslovaco, relacionada con nuestros vecinos de Hungría, se haya modificado. Según su comentario, en 1996 en un sondeo muy parecido, el 40% de los encuestados consideraba a Hungría como la mayor amenaza para nuestro país. En 2014, esta cifra ha descendido al nivel del 5%. A decir de Bahna, estos resultados confirman la estandarización y normalización de procesos sociales en nuestro país en la tercera década de la existencia de la República Eslovaca.
A decir de Andrej Danko, actual presidente del Partido Nacional Eslovaco (SNS, según siglas en eslovaco), en el año 1996, Eslovaquia como país independiente existía desde hacía solamente 3 años y por ese razón se debatía mucho sobre los asuntos relacionados con la división de la federación checoslovaca y la membresía de nuestro país en las estructuras europeas y transatlánticas. Según su opinión, en aquel entonces, muchos de los defensores de la independencia de Eslovaquia se preocupaban por la frágil soberanía de nuestro país. József Berényi, presidente del Partido de la Comunidad Húngara, espera que dichos resultados puedan crear una atmósfera de mayor confianza entre ambas naciones. Según Berényi, en dicha atmósfera podrían resolverse más fácilmente algunas de las cuestiones más problemáticas entre ambas comunidades. El partido Most-Híd observa positivamente algunos de los últimos resultados presentados por la Academia Eslovaca de Ciencias. Según sus representantes, la razón por la que los eslovacos ya no temen a los húngaros viene dada por un cambio de clima político en nuestro país y por el cambio de la situación geopolítica en Europa central y oriental en general.