Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR
El consumidor eslovaco prefiere alimentos locales, sobre todo carne
17. 03. 2015 13:06 | Tema del día
En concordancia con la celebración, el pasado domingo 15 de marzo, del llamado Día de los Derechos del consumidor, el Director del Instituto Veterinario y Alimenticio eslovaco, Jozef Bíreš, afirmó en rueda de prensa celebrada en Bratislava que las mayores estafas en la Unión Europea se realizan en el marco del etiquetado de alimentos. Según sus palabras, un estudio publicado antes de la entrada en vigor de la nueva ley del etiquetado, indica que hasta un 80 % de los ciudadanos europeos preguntados desea que las etiquetas contengan el origen y la composición de los productos. Indicó además que para conseguir este objetivo no debería tenerse en cuenta el aumento de gastos producidos por esta razón en productores y procesadores de alimentos. Sobre el consumidor eslovaco indicó que prefiere productos de nuestro país, especialmente si hablamos de productos cárnicos y derivados de la carne. Sobre ello explicó que existe un estudio que indica que Eslovaquia es uno de los países que utiliza una menor cantidad de antibióticos y medicamentos por kilo de animal. En este sentido, explicó, "nos situamos inmediatamente detrás de Noruega, Islandia y Eslovenia, con 44 miligramos por quilo de carne viva. Sin embargo, países de los cuales exportamos carne, como Polonia, Holanda, Dinamarca o Alemania, tienen un mayor cantidad de antibiótico por kilo de carne, hasta cinco o siete veces más que nosotros", apostilló. A partir del próximo 1 de abril, el consumidor eslovaco recibirá información sobre el lugar de origen de la carne, dónde fue criado el animal, y dónde fue elaborado antes de llegar a los mostradores de nuestras tiendas. Bíreš resaltó, que para el Instituto Veterinario y Alimenticio eslovaco, como instituto de control que es, todo ello representa más trabajo aňadido, ya que una cosa es el etiquetado, y otra cosa es controlar si ello responde a la realidad. Al mismo tiempo explicaba que en Eslovaquia se han disparado últimamente los casos referidos a la calidad de los alimentos. A pesar de la buena ley en defensa de los derechos del consumidor, que fue aprobada en el anterior periodo de sesiones, reconoció que el consumidor encuentra dificultades para hacerla valer sobre el terreno. Sobre el número total de quejas y reclamaciones que recibe la Asociación eslovaca de Consumidores, indicó que entre un 10 y un 15 por ciento están relacionadas con la calidad de los alimentos.