En horas de la maňana de hoy, el jefe de Estado Andrej Kiska encendió una vela al pie del monumento que recuerda estos acontecimientos y en declaraciones para los medios de difusión afirmó: "En el momento en que estaba colocando la vela me pasaron por la mente dos palabras: libertad y valor. Libertad porque miles y miles de personas que acudieron ese día a este lugar tenían enormes ansias de libertad. Valor, porque ninguna de esas personas se imaginaba que un aňo y medio después se derrumbaría el telón de acero. Todos eran conscientes de que el gobierno tomaría represalías contra los participantes y, a pesar de ello, tuvieron el valor de participar en esta manifestación y luchar por la libertad que tanto deseaban".
Se conmemoran veintisiete años de la manifestación histórica de las velas
25. 03. 2015 14:01 | Tema del día
Hoy, 25 de marzo de 2015, se cumplen veintisiete años de la manifestación que desembocó en los acontecimientos que precedieron a la caída del comunismo en Checoslovaquia. El día 25 de marzo de 1988 tuvo lugar en Bratislava, en la plaza Hviezdoslav, una manifestación muy tranquila de creyentes que exigían una mayor libertad religiosa, rechazaban la censura en la prensa religiosa y la persecución de los sacerdotes católicos. La llamada manifestación de las velas, organizada por los emigrantes eslovacos y por la organización católica clandestina en Eslovaquia, recibió ese nombre por el hecho de que la gente expresaba su descontento llevando en sus manos velas encendidas. En primer lugar, la gente que participaba en la manifestación exigía el cumplimiento de recomendaciones sobre el respeto a los derechos humanos, reaccionando así a las opiniones de la representación política oficial que declaraba que dentro del país había libertad religiosa y la gente podía asistir a la Iglesia, pero la realidad era otra. Las personas que protestaron en una de las plazas principales de la ciudad fueron golpeadas brutalmente por los órganos policiales. "En realidad se trató de la primera manifestación masiva y pública de este tipo en la antigua Checoslovaquia, incluso la primera gran manifestación en todo el Bloque del Este. La manifestación unió a los adversarios religiosos y cívicos del comunismo", explica Ján Čarnogurský, expremier eslovaco y uno de los participantes de dicha manifestación. Čarnogurský reconoce que la mayoría de la sociedad eslovaca sigue valorando muy positivamente este acontecimiento histórico, que además es una de las cuestiones que une y no divide a los ciudadanos de nuestro país. En el marco del aniversario de la manifestación de las velas, distintas organizaciones religiosas y cívicas realizan diversas actividades para conmemorar esta fecha.
José Portuondo Foto: TASR