A decir de Igor Nemčok, presidente de la Asociación eslovaca de criadores de ovejas y cabras, este aňo han sido exportados, y terminarán en las mesas de Pascua europeas, cerca de cien mil corderos eslovacos. Un 90% de ellos han sido destinados para el mercado italiano y un 10% para el de los vecinos austríacos. Dado que somos un país que tiene una larga tradición en la cría de ovejas, suena bastante raro, que en el mercado doméstico se haya quedado solo una cantidad insignificante de la producción. A primera vista parece que a los eslovacos no les apetezca la carne de cordero. Los expertos en gastronomía opinan incluso que los eslovacos no están dispuestos a cambiar sus costumbres alimenticias y que muchos de ellos mantienen el prejuicio de que la carne de cordero huele mal. Sin embargo, la realidad es un poco diferente. La verdad es que la carne de cordero cuesta 4 o 5 veces más que la de cerdo. Mientras que sus criadores reciben solo algo más que 2€ por kilo, sus precios en las tiendas se mueven entre 14€ y 18€ por kilo. Y por eso, si bien la carne de cordero pertenece a la mesa festiva de Pascua en la mayoría de los países de religión cristiana, en la mayoría de los hogares de nuestro país se come durante estos días festivos carne de cerdo ahumada. Los datos de la Oficina de Estadísticas Eslovaca dicen que la escala de consumo de carne en Eslovaquia está encabezada por los 31 kilos de la carne de cerdo por persona al aňo, seguida por los 17 kilos de carne de aves de corral y 4 kilos de carne de vaca. La carne de cordero, de cabra y de caballo tienen en nuestro país un consumo anual por persona de solo 0,2 kilos. Uno renombrado chef , Vojtech Artz, sostiene que los eslovacos han perdido la continuidad con la cocina tradicional de sus antepasados. La última generación no la cocina por no disponer de recetas adecuadas. "La carne de cordero no es difícil de preparar, pero nuestros abuelos se llevaron consigo a la tumba las recetas originales de esta región", dijo el cocinero explicando que las recetas de la carne de cordero que enseňa él mismo a sus aprendices son todas nuevas y modernas. "Hay que cooperar más con las escuelas. Sin la participación de los jovenes, la venta de los productos tradicionales eslovacos, la continuidad de la producción agraria y la cría de ovejas en nuestro país no tienen ninguna perspectiva", afirmó Milan Semančík, jefe de la Cámara Agraria Eslovaca.
Cerca de cien mil corderos eslovacos han sido exportados para terminar en las mesas de Pascua europeas
02. 04. 2015 15:17 | Tema del día
Ladislava Hudzovičová, Foto: TASR