Entre los 122 diputados presentes en la Asamblea Nacional, votaron a favor de la mencionada enmienda 78 representantes del único partido gubernamental SMER-SD y Štefan Kuffa del partido OĽaNO, mientras que en contra votó únicamente el diputado Jozef Kollár, parlamentario independiente, al tiempo que 42 diputados de la oposición se abstuvieron en la votación.
La nueva enmienda modifica el proceso de reestructuración de Váhostav-SK introduciendo nuevas medidas que fueron acordadas el pasado miércoles entre el gobierno, los acreeedores y la junta directiva de la compaňía y los bancos. La medida, que ha salido adelante con la aprobación de la enmienda al Código de Comercio, sirve de respuesta a los problemas de los pequeňos acreedores de la empresa constructora ofreciendo nuevas estrategias para salvar a la compañía endeudada y evitar la quiebra. Para que entre en vigor la enmienda tiene que ser firmada por el presidente, Andrej Kiska, y publicada posteriormente en el Boletín Oficial del Estado.
Varios líderes de la oposición han criticado la nueva enmienda protestando, en particular, contra la intención del gobierno de financiar las deudas de la compaňía Váhostav-SK a través de los fondos especiales de los bancos. Según ellos, la deuda será pagada con fondos públicos y puede tener un grave impacto en el déficit del Estado. Además, han resaltado que la enmienda se hizo con rapidez y de forma caótica. Algunos miembros de la oposición presentaron diferentes propuestas, que al final no fueron aprobadas en la Asamblea Nacional.