Lo que comenzó como una protesta supuestamente "pacífica" contra la islamización de Europa y contra las cuotas de inmigrantes que propone la Comisión Europea, pronto se transformó en una marcha extremista de carácter fascista que terminó en incidentes violentos. El sábado pasado se reunieron en nuestra capital más de cinco mil miembros hinchas de varios clubes de fútbol eslovacos, checos y militantes de movimientos neofascistas para expresar su rechazo a la supuesta islamización de Europa y de Eslovaquia y al plan de cuotas presentado por la Comisión Europea para intentar solucionar la crisis migratoria que enfrentan Italia y Grecia. Al final de la protesta, un grupo de manifestantes desató una verdadera batalla campal en plena calle, emprendiéndola contra a una familia saudí, el público que presenciaba una competición ciclista internacional e incluso contra miembros de los cuerpos policiales.
A decir del ministro del Interior Robert Kaliňák, los agentes policiales que operaban en la capital lograron finalmente controlar la situación y detuvieron a decenas de personas, entre ellos 60 hinchas de fútbol de la República Checa. Según Kaliňák, la Policía eslovaca había detenido a algunos de los participantes de la protesta antes de que esta comenzara, por llevar unos cuchillos e imitaciones de dispositivos
explosivos.
A decir del presidente de la República Eslovaca Andrej Kiska, la violencia fue la principal motivación de los radicales que participaron en la protesta anti-inmigrantes. El mandatario eslovaco así comentó en su cuenta de Facebook los sucesos ocurridos durante el pasado fin de semana en nuestra capital y rechazó todas las formas de violencia. Según Kiska, las cuotas no resuelven el problema, pero nuestra obligación moral es ayudar a las personas cuya vida se encuentra en peligro. Los activistas cívicos han rechazado los actos de violencia que tuvieron lugar en nuestra capital. El presidente de la Asamblea Nacional Peter Pellegrini también lamentó lo sucedido, mientras que el primer ministro Robert Fico no se ha expresado aún.
Peter Sabaček Foto: TASR