En los aňos recientes Eslovaquia ha vivido un crecimiento económico y un desarrollo industrial importante sobre todo en el ámbito de la industria automovilística. Con las nuevas oportunidades, en las últimas décadas mucha gente se ha mudado del campo a las ciudades, y los pueblos más pequeňos están perdiendo población y ya aparecen pueblos deshabitados. Además, con la entrada en la Unión Europea, las fronteras se han abierto y eso ha facilitado estudiar y trabajar en el extranjero. Después del aňo 2004, el aňo de la entrada, más de 120 000 eslovacos han abandonado nuestro país, dirigiéndose sobre todo al Reino Unido, Austria o República Checa. Hace 50 aňos vivía en el campo más del sesenta por ciento de los habitantes de Eslovaquia. Pero según los datos del Banco Mundial, en el aňo 2013 eran ya solo el 45 por ciento. Con todo, este número puede ser todavía más bajo, tal y como seňala Petra Žemba, alcalde de Kremdželovka, una pequeňa población que se encuentra a punto de quedar deshabitada. Oficialmente Kremdželovka tiene 650 habitantes pero a efectos reales el 90 por ciento vive y trabaja en el extranjero. Según el alcalde, todos preferirían vivir en el pueblo pero la situación económica les fuerza buscar trabajo en otro sitio. El rápido descenso de los habitantes de la región en la que está situada la población de Kremdželovka, cercana a las fronteras con Polonia, se nota también en los cambios en la infraestructura. Hace ocho aňos se unieron en una todas las escuelas para reunir los 400 alumnos. Hoy son solo 73. También se han cerrado muchas tiendas ya que no había clientes suficientes y los que quedan compran en Polonia. El crecimiento económico e industrial es visible pero ocurre principalmente en las ciudades. De esta manera, ha aumentado el número de habitantes de la capital Bratislava o de la otra gran ciudad, Košice. El campo ha recibido subvenciones de la Unión Europea pero no ha sido suficiente. El paro actual en Eslovaquia es del 11,6 por ciento, sin embargo difiere mucho entre la ciudad y el campo. En Bratislava es solo del 6 por ciento pero en otras regiones más rurales llega hasta el 17 por ciento. Según el portavoz del Ministerio de Trabajo tanto el Estado como la Unión Europea han intentado equilibrar económicamente las diferencias entre el oeste industrializado y el este más rural. El proyecto sigue y de los 14 mil millones de euros que Eslovaquia recibirá de los fondos de la Unión Europea hasta el aňo 2020, mil quinientos millones se usarán para el desarrollo de las regiones rurales. En concreto se subvencionarán 1.250 granjas y 400 empresas de la industria alimentaria. No obstante, no está claro si este dinero logrará detener esta tendencia social generalizada.
Los cambios económicos dejan pueblos abandonados
25. 06. 2015 18:12 | Tema del día
Kristína Votrubová, Foto: TASR