Las estadísticas, que fueron obtenidas basándose en cuestionarios realizados directamente en los hogares, no calculan con algunos factores que distorsionan los resultados, según ha informado el rotativo eslovaco Hospodárske Noviny. Muchos eslovacos se aprovechan de que no tienen ninguna obligación de cambiar la dirección de su residencia permanente cuando se marchan de casa por razones de estudio o laborales. Las estadísticas luego no reflejan si realmente residen en el mismo hogar, a pesar de que compartan los gastos de vivienda, según ha comentado Ľudmila Ivančíková de la sección social y demográfica de la Oficina de estadísticas. Tampoco se tienen en cuenta los jóvenes que viven en alquiler en otras ciudades y los que se pasan largas temporadas en el extranjero, por el tema de trabajo o estudios. "Habría que revisar los cuestionarios" advierte Michal Páleník del Instituto de Empleo.
La escasa oferta de vivienda y el difícil acceso a estas son las principales causas de la salida tardía de los jóvenes del hogar familiar, según varias encuestas realizadas en nuestro país. "Todos los estudios indican que la vivienda propia es la condición fundamental para formar una familia e independizarse" señala Jarmila Filadelfiová, investigadora del Instituto de investigación del trabajo y familia. Además, advierte que no se trata de una decisión voluntaria del jóven de quedarse en el hogar de los padres sino de una necesidad económica.