Los países del Este y Centro de Europa que integran la Alianza noratlántica han declarado su intención de unirse y ejercer una mayor presión sobre la dirección política de dicha organización para que establezca bases militares permanentes en la región. Esta solicitud podría materializarse en la reunión de representantes de los países del bloque oriental ante la OTAN que tendrá lugar próximamente en Bucarest, Rumanía.
La noticia fue revelada el lunes por la agencia rumana Agerpress remitiéndose a las palabras de Krzysztof Szczerski, asesor de Política Exterior del nuevo presidente polaco Andrzej Duda. La información también había sido publicada por el diario británico Financial Times.
En el encuentro de Bucarest deberán estar presentes los representantes de Bulgaria, Estonia, Lituania, Letonia, Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia. Las autoridades polacas, como es sabido, desde hace algún tiempo están empeňadas en que la OTAN coloque bases militares en su país.
Esta iniciativa, encabezada por Polonia y los tres países del Báltico se escuchó por primera vez en 2014, tras la anexión de Crimea a la Federación Rusa.
La Oficina del presidente polaco ha anunciado que la primera visita oficial al exterior de la máxima autoridad del país será a Estonia, precisamente el 23 de agosto, fecha en la que hace 76 aňos se firmó el Pacto Ribbentrop-Mólotov, y que ha sido declarada como Día europeo conmemorativo de las víctimas de todos los regímenes totalitarios y autoritarios.
El mencionado pacto, que se corroboró en Moscú nueve días antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, contenía cláusulas de no agresión mutua entre la Alemania nazi y la Unión Soviética, pero también incluía un protocolo adicional secreto que definía prácticamente el reparto del Centro y Este de Europa, fijando los límites de la influencia alemana y soviética mediante mutuo acuerdo.
Sin embargo, algunos estados miembros de la OTAN, entre ellos Alemania, se oponen a esa iniciativa alegando que algo así enemistaría a Moscú con la Alianza y elevaría aún más la tensión entre Europa y Rusia.