La mayoría de domicilios de nuestro país afirman que separan los residuos producidos en sus hogares. Según una encuesta, realizada el pasado mes de septiembre por la agencia FOCUS, hasta un 80 % de los habitantes de nuestro país siempre -o casi siempre- separa papel, plástico y vidrio, para ponerlos en los contenedores de colores que hay en las poblaciones eslovacas. Sin embargo, parece ser que las declaraciones verbales y la realidad distan mucho una de las otras, ya que en realidad se está separando poco más de un 8 % del total de desechos. Entre un 70-75 % acaban en vertederos, y el resto en incineradoras situados, sobre todo, en Bratislava y Košice. Cada eslovaco separa 25 kilos de residuos al aňo, lo que representa poco más de la mitad que un ciudadano checo, que llega a clasificar hasta 40 kilos anuales. Según indican todas las fuentes, en los próximos aňos se incrementarán las tendencias que llevan a los ciudadanos de toda la Unión Europea a reciclar y separar residuos, por lo que, tal y como afirmaba Marián Minarovič, Secretario General de la Unión de Municipios de Eslovaquia, "el reto más importante será motivar a los ciudadanos para que seleccionen y separen sus propios residuos". Para ello, se está preparando una nueva ley de residuos, la cual implementará nuevas medidas que obligaran a los fabricantes a educar a los ciudadanos sobre la manera correcta de seleccionar los residuos, al tiempo que les muestran las ventajas que para su economía personal y medio ambiente tienen las correctas costumbres recicladoras. Se tratará, tal y como explicaba Dušan Jurík, Director General de la sección de Valoración Medioambiental del Ministerio de Medio Ambiente, de una campaňa televisiva y de prensa de ámbito nacional. Aunque habrá también objetivos locales y regionales en la misma, según afirmaba Jurík. Una de las primeras medidas a adoptar será la unificación de colores en todo el territorio. Entre las características que destaca el estudio realizado por la agencia FOCUS encontramos que mayoritariamente son las personas formadas y jóvenes, las que tienden a estar más concienciadas con el reciclado, tal y como reconocía Martin Slosiarik. Hasta un 20 % de las personas con formación básica únicamente, afirmaron que no consideran importante la separación de residuos, mientras que entre las personas con formación universitaria, solo comparten esa idea un 4 %. Otro de los datos que aparece en la encuesta es que en Eslovaquia son sobre todo las mujeres las que reciclan. En total, entre un 95 y 97 % de los eslovacos saben que hay que separar papel, plástico y vidrio. Pero muchos menos son los que lo realizan realmente. Por ello, seguramente uno de los objetivos es concienciar de ello a los más jóvenes, de manera que sean los niňos los que garanticen el cambio generacional también en el reciclado.
Un mejor reciclado de residuos, objetivo para los próximos aňos
20. 10. 2015 13:00 | Tema del día
Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR