El proyecto eslovaco del gasoducto Eastring, después de recibir el respaldo de los países balcánicos, podría ser apoyado también por la Unión Europea e incluído en la llamada primera lista de Proyectos de Interés Común (PCIs) de infraestructuras energéticas de la comunidad europea. Como destaca Maroš Šefčovič, vicepresidente de la Comisión Europea para la Unión Energética, el proyecto del gasoducto Eastring podría fácilmente convertirse en uno de los proyectos de mayor interés común de la Unión Europea, dado que el proyecto de construcción del gasoducto de la compañía eslovaca Eustream parece ser beneficioso para el sector europeo del gas. Según sus palabras, en estos días finaliza el proceso de elección de todos los proyectos de la lista antes mencionada. El vicepresidente de la Comisión Europea Maroš Šefčovič presentará su primer informe sobre el estado actual de la Unión Energética el día 18 de noviembre y pretende además incluir en su informe la primera lista de Proyectos de Interés Común (PCIs) de infraestructuras energéticas de la comunidad europea. Si el proyecto eslovaco del gasoducto Eastring aparece en la lista antes mencionada, eso significaría, en primer lugar, que cada país miembro de la Unión Europea podría ayudar a realizarlo en el trayecto que pasa por su territorio. Además, el proyecto eslovaco podría ser apoyado también con recursos económicos provenientes de los fondos europeos. La construcción del gasoducto Eastring permitiría la interconexión de los gasoductos existentes en Eslovaquia, Ucrania y Rumania a través de una tubería de entre 744 km y 1.015 km de largo, haciendo posible el suministro de gas de Europa Occidental a los Balcanes y Turquía. La obra del gasoducto podría estar lista a finales del año 2018 con una capacidad de entre 20.000 y 40.000 metros cúbicos de gas transportado. Como informó el portavoz de la empresa eslovaca Vahram Chuguryan, el mencionado gasoducto ayudaría a diversificar las rutas de transporte de gas hacia los países balcánicos, elevaría la seguridad en el suministro de gas y permitiría emplear al máximo las infraestructuras que existen en los países de la región. Se calcula que el costo de este gasoducto no supere los 1.520 millones de euros.
Peter Sabaček Foto: TASR