La nueva Enmienda a la Ley de Profesionales de la Salud, que entrará en vigor el próximo 1 de enero, garantizará la igualdad de remuneración para todos los trabajadores de este sector, según el ministro de Salud, Viliam Čislák. El ministro se ha quedado sorprendido por la declaración de solidaridad, una cláusula incluida en los despidos según la cual si la enfermera cambia de opinión y decide volver al trabajo, tendrá que pagar 3.300 euros a los sindicatos. Kavecká, por otro lado, rechaza las acusaciones del ministro acerca del supuesto chantaje emocional por parte de los sindicatos diciendo que las enfermeras han actuado libremente al firmar esta cláusula, añadiendo que es un procedimiento habitual que, por ejemplo, usaron también los médicos durante su protesta por las mejoras salariales.
El ministro se reunió el miércoles pasado con el director del Hospital de Žilina para tratar de la situación actual y del funcionamiento del mismo a partir del febrero del año que viene cuando los despidos entren en vigor. Tanto el director como las enfermeras no han querido comentar la situación y de momento guardan silencio.