Bernard Priecel, director de la Oficina de Inmigración adjunta al Ministerio del Interior de la República Eslovaca, apostilló que el mencionado programa se prepara en momentos en que es necesario responder al creciente flujo migratorio. "Queremos que quede claro quién tiene derecho, qué derechos tiene y cuál es responsabilidad del Estado", añadió.
Petra Achbergerová, funcionaria de la Oficina de Inmigración, recalcó que los recursos provenientes de los fondos comunitarios, atendiendo al creciente flujo migratorio, resultan insuficientes.
Achbergerová señaló que el tema de la vivienda es lo más importante para los refugiados y las personas con protección internacional, pero que el programa de integración también estará orientado a resolver aspectos como son el empleo, la educación el aprendizaje del eslovaco y otras cuestiones sociales.
En la actualidad en los centros de acogida de nuestro país hay 30 inmigrantes que han solicitado protección internacional.
En opinión de Priecel, esta cifra baja de solicitantes se debe fundamentalmente al buen trabajo desempeñado por los órganos eslovacos en la protección de la frontera estatal y a que Eslovaquia no constituye país de destino para los refugiados.
En estos momentos unos 120 refugiados están en proceso de integración en nuestro país, pero la Oficina de Inmigración cree que en 2016 esa cifra podría ascender a 500.
Peter O 'Sullivan, representante del Alto Comisionado de NU para los refugiados en Europa reconoce que la cantidad de inmigrantes que solicita asilo político en Eslovaquia es baja y por eso acoge positivamente la iniciativa del Gobierno de crear un mecanismo adecuado y estar preparado para el momento en que esa cifra pudiera incrementarse de forma acelerada.