La mayoría de las empresas encuestadas, pertenecientes a sectores de la energía, la salud, la ingeniería, la construcción, las telecomunicaciones y las finanzas, se muestra preocupada por esta situación, aunque no lo considera el mayor problema a la hora de hacer negocios. En términos más generales, lo más problemático son los impuestos, los cambios vertiginosos de legislación, y la complejidad de los procesos administrativos. En cuanto a los sectores, el mayor nivel de corrupción es observado en la construcción, ingeniería mecánica, electrotécnica y en el sector financiero. Por otro lado, la tendencia a favorecer a amigos y familiares en los negocios está considerada como una de las prácticas más extendidas en la zona mediterránea. En Eslovaquia, lo apunta un 55% de las empresas consultadas. En cuanto a las demás prácticas más comunes, que preocupan a los europeos, se encuentra fraude fiscal, el impago del IVA y favorecer a familiares y amigos en las instituciones públicas que obstaculizan la competencia.
En cuanto al campo específico de las licitaciones públicas, un 34% de las compañías de la UE dicen que la corrupción les ha impedido ganar un proceso de este tipo. En nuestro país este hecho ha sido observado por un 54% de las entidades, cifra que ha descendido un 3% con respecto a 2013.
La encuesta, realizada entre el 21 de septiembre y el 9 de octubre de este año entre 7.996 compañías de los 28 países de la UE, fue publicada el miércoles pasado con motivo del Día Internacional contra la Corrupción.