Según la agencia APA, el director general de ENEL Francesco Starace declaró para el rotativo La Stampa que la compañía ingresará 1.300 millones de euros por la venta de estas acciones.
La misma fuente reveló que la transacción se realizará en dos etapas: la primera antes de Navidad y, la otra, cuando haya finalizado la construcción de la central nuclear de Mochovce, es decir, dentro de dos años.
El ministro de Economía Vazil Hudak declaró recientemente que acorde con el memorándum firmado entre el Gobierno y ENEL, si los italianos decidieran vender el resto de las acciones que poseen en las Centrales Eléctricas, el Estado eslovaco desde el punto de vista jurídico tendría prioridad de compra. "Las negociaciones por el lado nuestro tienen ese objetivo, que el memorándum sea vinculante, tanto para la República Eslovaca como para el consorcio ENEL. Esto luego nos permitiría, una vez finalizada la construcción de Mochovce, comprar una cantidad de acciones que nos garantice la participación mayoritaria en el accionariado de las Empresas Eléctricas Eslovacas", apostilló.
Estaba previsto que el Gobierno abordará la cuestión del memorándum la semana pasada pero no fue así. Se desconoce si lo hará antes de las fiestas navideñas.
"Eso dependerá de cómo evolucione la situación. No es tarea fácil lograr que las cosas sean aceptables para ambas partes. Espero que sí, pero repito que dependerá también de la flexibilidad que muestre la parte italiana", añadió Hudak.
El 66% de las acciones de la empresa Centrales Eléctricas Eslovacas desde el año 2006 están en manos ENEL, mientras que el Estado eslovaco tiene el 34% restante. Las Centrales Eléctricas Eslovacas son el mayor productor de energía eléctrica en nuestro país, con una potencia de 5.000 MW, y cuenta con una plantilla que supera los 4.000 empleados.