El seguimiento realizado a la evolución de los precios en las cadenas y tiendas minoristas justo antes de la reducción del IVA en alimentos seleccionados no mostró ningún problema, según anunció el ministro de Agricultura, Ľubomír Jahnátek. A su parecer, los comercios han actuado de forma responsable, y no han realizado un aumento de precios no justificado antes de la entrada en vigor de la reducción del IVA. Esta disminución del IVA, del 20 al 10 %, afecta, desde el pasado 1 de enero a 11 categorías de alimentos, y a 180 tipos de productos concretos. Se trata de alimentos como pan, mantequilla, leche, carne fresca y pescado, todos ellos considerados de consumo básico. El Premier eslovaco, Robert Fico, señaló al respecto que se trata de una "decisión histórica", ya que es la primera vez que disminuye el IVA en los alimentos en la historia de nuestro país. El premier explicó que en esta ocasión habían decidido incluir en la medida únicamente a alimentos que son de compra habitual por parte de los consumidores, para evitar movimientos especulativos con los mismos. Fico indicó también que "a finales de año será el momento de valorar si la medida ha aportado algo, y decidir si vale la pena ampliar la medida a otros productos". Añadió también que "si los factores positivos se consolidan, si se demuestra que la reducción del IVA ayuda a aumentar la fabricación por parte de los productores de nuestro país, posiblemente será positivo seguir con esta política". Se espera que la reducción del IVA en este tipo de alimentos comporte una disminución también de los impuestos recaudados por el Estado, en concreto, por una cantidad total de unos 80 millones de euros. Con todo, tal y como recordaba Peter Kažimír, ministro de Finanzas, el presupuesto estatal recientemente aprobado ya se hacía cargo de la disminución de ingresos para el año próximo por ese importe total.
Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR