El ministro de Educación Juraj Draxler ha calificado la demanda de ISU de acción con fines puramente políticos y repitió nuevamente el interés de su ministerio en negociar con todo aquel que esté interesado en resolver los problemas del sector educacional a través de una discusión especializada.
A la pregunta sobre qué posibilidades había de que se cumplieran las demandas de ISU Draxler respondió: "No puedo imaginarme de que forma quieren negociar con el gobierno si acaban de presentar una demanda que constituye prácticamente un ultimátum. No sé realmente que podríamos resolver en dos semanas. La manera en que ha sido formulada esta demanda demuestra que el interés de los activistas no es llegar a acuerdos sino intervenir en la campaña preelectoral".
Por otro lado, el presidente del Parlamento Peter Pellegrini hizo un llamamiento a los representantes de la Iniciativa de Maestros Eslovacos a sentarse a la mesa de negociación. "Hay espacio para el diálogo, pero éste tiene que ser pragmático y debe estar orientado a encontrar una solución y a preparar la documentación para el programa del futuro gobierno", acotó
Pellegrini coincidió con el ministro de Educación en que las acciones de ISU tienen fines políticos y, a este respecto, puso como ejemplo las declaraciones del Ľudovít Sebelédi, presidente de Nuevos Sindicatos de la Educación y miembro de ISU, quien declaró que el objetivo de la huelga sería reducir en un 5% las intenciones de voto del partido gobernante.