En Eslovaquia, y en la República Checa, sigue habiendo pocas mujeres situadas en puestos directivos empresariales. Según los especialistas en recursos humanos, la razón de ello sigue siendo que las obligaciones familiares las retraen. Según el parecer de estos, una mejor configuración del sistema social o una modificación de la forma de ver el papel de la mujer en la sociedad, serían las únicas formas que podrían comportar un cambio social. De todas maneras, para los expertos, la situación mejora paulatinamente. Según Jana Šimková, directora de división de Grafton Recruitment Slovakia, "los análisis de que disponemos indican que el número se sitúa entre el 20 y el 25 %". Con todo afirmaba que los últimos indicadores señalan que la tendencia es al alza, con lo que estas cantidades deberían mejorar en un futuro no muy lejano, sobre todo, indicaba, en empresas extranjeras y en bancos. También la directora general de Manpower, Jaroslava Renzerová, constataba que "a pesar de que el número de mujeres sigue estando por debajo de un tercio del total, en los últimos años no ha dejado de aumentar. La diferencia es muy marcada en según qué categorías de edad". Para los expertos la razón sigue siendo las obligaciones maternales de las mujeres. Tras coger la baja por maternidad, explicaba Rezlerová, las mujeres pierden el contacto con su empresa y sector, con lo que tras varios años de ausencia, resulta difícil retomarlo. Además, indicaba, la sociedad marca que son las mujeres las que deben permanecer en casa con el hijo. Según los mencionados expertos, para que estos números mejoren considerablemente debería modificarse la sensibilización de la sociedad por el tema, al tiempo que debería llegar una pequeña ayuda por parte del Estado. Para Rezlerová, al contrario de lo que ocurre en países de Europa Occidental, en Eslovaquia no existe una red suficiente de jardines de infancia o guarderías, y el salario medio no permite tampoco poder pagar una cuidadora a tiempo parcial al menos. Sin embargo, a pesar de que todavía la situación no es la que demandaría la igualdad de género, cierto es que es posible notar ya una modificación de las actitudes y las costumbres durante los últimos veinte años. Además, según recalcaba Rezlerová, también se ha llegado a la conclusión, por parte de empresas y sociedad en general, gracias a estudios diversos y resultados económicos, que los equipos de trabajo de mayor éxito son aquellos en los que participan, de forma igualitaria, hombres y mujeres.
Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR