Muránska planina es una región que ocupa la planicie central de Eslovaquia. Casi totalmente ajena a la mano del hombre, y podría ser considerado un lugar de verdadero reencuentro con la naturaleza. El área está protegida por las montañas Slovenské rudohorie, que forman parte de los Cárpatos Occidentales. En 1997 este territorio se convirtió en el Parque Nacional de Muránska planina. Este parque, uno de los más jóvenes del país, ocupa una superficie de más de 200 kilómetros cuadrados, en los que abundan las formaciones de piedra caliza y dolomita. Más de 300 cuevas forman parte de su morfología, aunque no todas son accesibles al público. Una importante atracción turística está representada por la cima de Stolica, de 1479 metros de altura, y que es la más elevada del parque. Sin embargo, la más interesante es la cima de la rocosa Cigánka, a 935 m.s.n.m., donde se encuentran las ruinas del Castillo de Muráň.
24. 4. 2018 | 14:02